Yolanda Moreno fomenta la danza nacionalista “Venezuela es un emporio de tradiciones”

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Por: Andrea Rebolledo.(Exclusiva)

La experimentada bailarina del pueblo venezolano, carga con la gran responsabilidad de difundir y fomentar la danza nacionalista en todo el país. El compromiso de Yolanda Moreno la coloca al frente de las más reconocidas personalidades de la cultura. Rehúsa a retirarse de su labor tras casi seis décadas de trabajo en la danza y otras artes.

 

El Colmenar de la Danza se yergue casi a escondidas entre casas anónimas; pero su particular color salmón, hace que la estructura resalte entre las demás viviendas, tal como su dueña. Yolanda Moreno, la conocida bailarina del pueblo venezolano, quien se mantiene trabajando arduamente en su escuela de baile por la difusión del arte nacional, labor con la cual se ha mantenido constante tras 58 años en la danza nacionalista.

En una oficina sencilla, de paredes tapizadas con reconocimientos y fotografías de su trayectoria artística, yace el escritorio de Yolanda Moreno, junto a ornamentos folclóricos y revistas de danza internacional. La figura esbelta en negro de la bailarina más amada por los venezolanos, toma asiento para discutir nuevos proyectos sobre la danza y el arte nacional.

El futuro del baile nacionalista está asegurado por seguidores, herederos jóvenes del arte y la danza venezolana. Pero en estos momentos estamos pasando por una terrible crisis”, comenta Moreno,  quien no piensa en el retiro profesional y ahora se dedica a formar nuevos valores en el ámbito nacional.

 

Los héroes del patrimonio

La bailarina del pueblo venezolano reconoce que existe una crisis dentro de la sociedad venezolana que ha afectado el desarrollo cultural nacional. Yolanda Moreno explica con cierto dejo de tristeza, que en Venezuela la cultura camina solitaria y se debe mantener a sí misma porque carece de apoyo gubernamental.

“Cada día se hace más difícil para las agrupaciones de danza, o de alguna otra expresión cultural, organizar algún evento o espectáculo. Afortunadamente, los grupos de danza nacionalista poseen el fervor y las ganas de bailar. Los muchachos de las mismas agrupaciones buscan los recursos para hacerse el vestuario y montar su coreografía, por eso siempre he dicho que la danza está más viva que nunca. Es un trabajo arduo que va en ascenso”, señaló la artista.

Ratificando el respeto por lo que hace, esta valerosa mujer expresa un profundo amor por la cultura. “Somos héroes. Especialmente los bailarines, quienes cumplen con un  trabajo titánico y creo que debe ser reconocido, porque no cobran un centavo”, acotó

La querida bailarina de los venezolanos se aferra cada día a su labor de enseñanza.  “Cumplimos más de cincuenta años de labor y no puedo abandonar esta obra de tanta envergadura, éxitos, de viajes y de tantas excelentes críticas. Mientras yo tenga un aliento de vida no pienso retirarme”, expuso Moreno con emoción.

Apuesta por la juventud

Yolanda Moreno aferra sus pequeños puños contra el escritorio macizo al referirse a la juventud venezolana. La famosa bailarina nacionalista, hace votos de fe por las generaciones herederas de las bellas artes nacionales.

“Las escuelas de danza son nuestra especialidad, y en cierta forma son nuestro sustento. Las academias tienen un número gigantesco de alumnos; en el interior del país, los aprendices pueden sumar hasta trescientos por escuela. Las artes sirven para encaminar a la juventud a querer su nacionalidad, sus bailes y su música”, Moreno toca madera al referirse enérgicamente de sus alumnos.

Aunque los muchachos no sigan la danza como carrera —prosigue—, aprenden a querer más el folclor nacional y la disciplina los concierte en mejores profesionales. Este oficio es una cosa hermosa, hace algo tan grande: enriquece al ser humano. Afortunadamente las nuevas generaciones leen mucho, eso me encanta. Todos los días aconsejo a mis alumnos leer mucho, instruirse en el arte para saber apreciarla, criticarla y diferenciar lo de calidad.”

Moreno resalta su admiración por artistas del pasado que pertenecen a la tradición cultural venezolana como Teresa Carreño; y al patrimonio internacional de la danza como el ruso Mikhail Baryshnikov. A la vez, incluye a prodigios modernos de las artes como el joven director de orquesta Gustavo Dudamel quien se ha convertido en  inspiración para los artistas en ascenso.

La veterana bailarina cree que la juventud necesita de modelos a los cuales seguir, personalidades con los cuales se puedan identificar para guiar sus planes hacia el éxito.

Las dos caras de la moneda

En Venezuela existen dos realidades en el movimiento de las artes y la cultura. Yolanda Moreno explica que fácilmente se pueden diferenciar entre el pueblo que se siente identificado con las expresiones artísticas nacionalistas y las personas que cuentan con los recursos para apoyar la danza y las artes; pero que no lo hacen.

Quiero insistir que Venezuela no es Caracas nada más, Venezuela está en un emporio de tradiciones, de música, de cantantes y de bailarines. Yo ayudo hasta donde pueda, trato de explicarle a la gente que la danza es bella, que está dirigida a todo el mundo, a todos los estratos. Intento apoyar a los grupos de danza que conozco, que se acercan a mí. Hago lo que está en mis manos”, recalca.

“Al pueblo le encanta la danza, asiste a las presentaciones y a los montajes. Pero hay una porción de la población que prefiere las funciones de artistas internacionales e ignorar la producción venezolana. Creo que siempre ha existido cierto menosprecio de los venezolanos por lo que hacemos y lo que producimos. No nos damos cuenta que tenemos una gran riqueza espiritual y en el paisaje, porque este es un país afortunado por Dios.”, añadió enfática.

Moreno relata que en sus giras por Europa, admiraba cómo en otros países los pobladores se veían orgullosos al vestir trajes regionales y tradicionales en sus festivales. Para la bailarina, en Venezuela eso no se aprecia: “Aquí los cantantes de música folclórica prefieren salir en traje de lentejuelas. Tenemos que aprender a querer lo nuestro”, agrega.

Los grandes proyectos de Yolanda

Finalmente, la representante y creadora de la danza nacionalista, conversa sobre sus planes a futuro, entre los cuales destacan una gira nacional y un proyecto de publicación de una antología, en dos tomos, de su difunto esposo, el poeta Manuel Rodríguez Cárdenas.

“Estamos planificando una gira por Venezuela y nos dedicamos a buscar los recursos. Queremos recorrer los estados venezolanos para seguir en la promoción de la danza. Si nos quedamos parados no cumplimos con nuestro trabajo: sobre todo porque en Caracas es muy difícil levantar un espectáculo nuevo”, revela Moreno.

 

“También estoy concretando la publicación de dos libros que dejó mi esposo. A veces lloro por las cosas tan hermosas que escribía, sus palabras están llenas de poesía. Él era un hombre grande como escritor, haré hasta lo imposible para que este compendio de su trabajo de los años cincuenta sea conocido. Tentativamente queremos llamarlo ‘Caracas, la gentil’, aunque eso todavía se debe revisar. Los libros comprenden sátiras y crónicas muy interesantes de lo cotidiano de la capital. Algunas historias son muy bellas y otras relatan lo duro de la vida en la ciudad. Esto será un legado para la juventud. Y lucharé para mantener el nombre vivo de Manuel Rodríguez Cárdenas”.