La Gran Sabana en Venezuela

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La Gran Sabana Está ubicada al sur de VENEZUELA, en el estado Bolívar, cerca de la frontera con        Brasil y Guyana, a unos mil 300 kilómetros de Caracas (capital venezolana). Se puede llegar por vías  terrestre y aérea. Específicamente, en carretera desde Caracas, son unas 16 horas de viaje, pasando por la bella Ciudad Guayana, como última gran población del camino. El punto de inicio turístico en la vía es la Piedra de La Virgen, lugar que da la bienvenida al Parque Nacional Canaima después de dejar atrás la localidad de “Las Claritas”.

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**Tips: Recuerde siempre mantener los sitios limpios. Disfrute La Gran Sabana y cuídela, hagamos del turismo una verdadera posibilidad económica sustentable y provechosa: “Conciencia”.

Región situada en el oriente del Parque Nacional Canaima, al sudeste del estado Bolívar, en Venezuela, al sur del río Orinoco; está ocupada en su totalidad por el macizo de las Guayanas, constituido por concentraciones rocosas antiguas, generalmente, metamórficas, formadas por bloques de granito.

Área aprox.: 10.820 Km2

**Proclamada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en 1994.

Es una superficie cortada por numerosos afluentes del río Caroní, que formó colinas redondeadas y mesas escarpadas, rodeadas por superficies tabulares que reciben el nombre de ‘tepuyes’. Al oeste de la Gran Sabana se alinean tres altiplanos. El clima es tropical húmedo con vegetación herbácea y bosques frondosos. Todo forma parte del Parque Nac. Canaima. Su localización está a unos 1300 km de Caracas, la capital venezolana.

Geográficamente, la región de La Gran Sabana abarca solamente aquella parte de la altiplanicie que se desarrolla en la cuenca alta del río Orinoco por encima de los 800 m sobre el nivel del mar. La Gran Sabana así definida se extiende casi 75.000 Km2 en la porción sur oriental del estado Bolívar. Las principales subcuencas hidrográficas están conformadas por los ríos: Yuruaní, Aponwao, Kukenán, Suruku, Ikabarú, Caruay, Urimán y Antabare.

ver mapas para ubicación geográfica de la región.

Datos vitales

El nombre de “La Gran Sabana” se debe al agente viajero, luego explorador y minero, Juan María Mundó Freixas, nativo de Cataluña-España, quien en septiembre de 1929 publicó en la revista caraqueña “Cultura Venezolana” un artículo donde mencionaba a la Gran Sabana por este nombre, y afirmaba que era una simple versión al castellano del nombre que le daban los indígenas, el cual según Mundó era “Teipun”: Gran Sabana. Sin embargo según Monseñor Mariano

Gutiérrez Salazar -Vicario Apostólico del Caroní- es decir, de las misiones, los pemones llaman a sus tierras “Wek-Tá”: Lugar de Cerros.

En todo caso, la denominación de la Gran Sabana tuvo éxito al ser adoptada desde 1930 por Félix Cardona, compañero y compatriota de Mundó, y luego hacia 1933 por los ingenieros venezolanos Luis Felipe y Armando Vegas. En el lenguaje oficial la denominación entra el 17 de diciembre de 1938, cuando el Presidente de la República, Eleázar López Contreras, decretó que se hiciera un estudio preliminar de la Gran Sabana.

Durante los siglos, la región ha permanecido alejada y preservada de las grandes corrientes del mundo occidental, y hoy conserva el primitivo encanto de la naturaleza virgen, ese misterio de lo intocado e inmutable. Allí en esa tierra donde parece aún latir el soplo divino de la creación, situó el escritor inglés Arthur Conan Doyle, en 1912, el escenario de su novela “El Mundo Perdido”.

El turismo crece de forma agigantada en esta zona visitada – en temporada alta- por miles de personas, procedentes de todas partes de mundo. La Gran Sabana y el Parque Nacional Canaima se han convertido en puntos muy buscados y deseados por los amantes de la naturaleza, el bienestar y y la paz de esta bella región.

Gracias al asfaltado de la carretera troncal 10 a finales de los años 80, el viaje hasta la zona es fácil y cómodo, de manera que cualquier vehículo puede llegar sin problema alguno, siempre y cuando esté en buenas condiciones puesto que es un viaje largo por la gran extensión de la zona. Eso sí, RECUERDE no conducir sobre la vegetación, no dañe ni cause alteraciones en la naturaleza y respete la fauna de la zona.

Vamos a hacer todos un gran esfuerzo por preservar y mantener esta hermosa región venezolana.

TIPS: Recuerde mantener limpios los lugares que visita.

Datos vitales

El nombre de “La Gran Sabana” se debe al agente viajero, luego explorador y minero, Juan María Mundó Freixas, nativo de Cataluña-España, quien en septiembre de 1929 publicó en la revista caraqueña “Cultura Venezolana” un artículo donde mencionaba a la Gran Sabana por este nombre, y afirmaba que era una simple versión al castellano del nombre que le daban los indígenas, el cual según Mundó era “Teipun”: Gran Sabana. Sin embargo según Monseñor Mariano

Gutiérrez Salazar -Vicario Apostólico del Caroní- es decir, de las misiones, los pemones llaman a sus tierras “Wek-Tá”: Lugar de Cerros.

En todo caso, la denominación de la Gran Sabana tuvo éxito al ser adoptada desde 1930 por Félix Cardona, compañero y compatriota de Mundó, y luego hacia 1933 por los ingenieros venezolanos Luis Felipe y Armando Vegas. En el lenguaje oficial la denominación entra el 17 de diciembre de 1938, cuando el Presidente de la República, Eleázar López Contreras, decretó que se hiciera un estudio preliminar de la Gran Sabana.

Durante los siglos, la región ha permanecido alejada y preservada de las grandes corrientes del mundo occidental, y hoy conserva el primitivo encanto de la naturaleza virgen, ese misterio de lo intocado e inmutable. Allí en esa tierra donde parece aún latir el soplo divino de la creación, situó el escritor inglés Arthur Conan Doyle, en 1912, el escenario de su novela “El Mundo Perdido”.

El turismo crece de forma agigantada en esta zona visitada – en temporada alta- por miles de personas, procedentes de todas partes de mundo. La Gran Sabana y el Parque Nacional Canaima se han convertido en puntos muy buscados y deseados por los amantes de la naturaleza, el bienestar y y la paz de esta bella región.

Gracias al asfaltado de la carretera troncal 10 a finales de los años 80, el viaje hasta la zona es fácil y cómodo, de manera que cualquier vehículo puede llegar sin problema alguno, siempre y cuando esté en buenas condiciones puesto que es un viaje largo por la gran extensión de la zona. Eso sí, RECUERDE no conducir sobre la vegetación, no dañe ni cause alteraciones en la naturaleza y respete la fauna de la zona.

Vamos a hacer todos un gran esfuerzo por preservar y mantener esta hermosa región venezolana.

TIPS: Recuerde mantener limpios los lugares que visita.

Respete la fauna y flora. No compre animales en la vía y denuncie a quien lo haga.