El trasegar de un periodista Aquilino Cotes Zuleta

AQUILINO COTES 1

Empecé a alternar el periodismo con la docencia y hoy puedo deducir que hay una equivalencia entre el periodismo y la docencia, porque en ambos oficios hay  un emisor que promueve a sus receptores, que lleva, que dice, que enseña”.

 Sala de Redacción

El incansable comunicador y docente mantiene un vínculo indisoluble con quienes han seguido su carrera por más de tres décadas

 Aquilino Cotes Zuleta descubrió su pasión por periodismo desde joven y a los 17 años ya había incursionado como comentarista deportivo en Radio Codazzi y Radio Perijá, emisoras del Municipio de Codazzi.

Nació en San Diego, Cesar, pero su niñez y juventud transcurrieron en Codazzi, junto a sus padres y 12 hermanos. En 1987 se gradúo como periodista en  la Universidad Autónoma de Barranquilla. En esa ciudad trabajó para el desparecido periódico Diario del Caribe y en Radio Tropical de Caracol, con un programa Pentagrama Vallenato.

“Tú te labras el camino de lo que quieres ser. Yo siempre quise ser futbolista o periodista. Mi pasión es escribir y lo hago todos los días, a cualquier hora, pero me desespera que me pongan fecha, plazos. A mí no me gusta escribir con alguien detrás apurándome”, expresó Cotes Zuleta.

Recordó que durante más de seis años fue corresponsal del diario El Heraldo de Barranquilla, donde le pagaban por noticias y fotografías publicadas. “Ese periódico fue mi escuela  e indiscutiblemente con el me proyecté y realizamos un trabajo periodístico muy serio, de índole regional, junto a Ernesto McCausland, con quien me unió una bonita amistad, pese a que no compartía con él algunos criterios”, acotó.

Sin embargo, afirma que uno de los grandes logros de su profesión fue crear el noticiero nocturno de la emisora Radio Guatapurí, en 1991, junto al recordado periodista Gustavo Brugés Rodríguez “El Curro”. “Fue algo revolucionario. Al mes acaparamos toda la sintonía de la región. Por primera vez se hacía un noticiero regional en las noches. Pero, poco después de dos años, por desacuerdos con la gerencia, nos fuimos con el Noticiero de las 9 para La Voz del Cañaguate y seguimos en primer lugar en sintonía”, apuntó el periodista.

También hizo su noticiero  en  Maravilla Stereo y en la emisora Y2K y regresó a La Voz del Cañaguate, hasta el año 2006. “Fueron casi dos décadas”, precisó.

En 2002 el Decano de la Facultad de Educación de la Universidad Popular del Cesar (UPC), Antonio Egea, le ofreció ser docente en dicha institución. “Lo pensé durante más de un mes, porque mi pasión y mi vida era el periodismo, hasta que me decidí e ingresé como docente”.

Hoy, 13 años después, reconoce que la enseñanza era algo que llevaba en su interior y que siempre quiso hacer. “Es que la docencia se parece tanto al periodismo, que no se podría convivir sin los dos, porque ambos son como un componente del conocimiento, del entendimiento y del saber”, sostiene.

Activo. Cotes Zuleta es reconocido como uno de los comunicadores pioneros de la ciudad y, pese a que hoy en día se encuentra  alejado del reporterismo por su ocupación como educador, sigue vinculado al periódico El Pilón como columnista y hace un programa sabatino en La Voz del Cañaguate llamado Reflexiones del Tío Chiro y Tío Nan.

También se ha revelado como un extraordinario escritor. En 2006 la UPC publicó su libro “Los Hijos en el monte”, donde recoge el sentir de los actores del conflicto armado en Colombia. Tampoco ha dejado de redactar crónicas sobre diversos temas de la vida colombiana y ha incursionado en escritos académicos y ensayos que ha publicado en revistas especializadas del país y Venezuela

Además, se ha preparado académicamente y ha hecho dos especializaciones. Actualmente trabaja en su Tesis Doctoral en Ciencia Política de la Universidad del Zulia titulada “Comportamiento de la abstención electoral en la democracia representativa colombiana”.

“La vocación es algo que no se compra ni lo venden en la farmacia de la esquina”, afirma Cotes Zuleta, quien aunque vio truncada su carrera como futbolista, por más de tres décadas ha marcado pauta en las letras.  “Tengo en el borrador de mi cerebro una parte y en mi computador la otra parte de dos libros que estoy escribiendo y también muchos poemas y varias poesías. Incluso, tengo prácticamente listo y un libro sobre Democracia, voto y abstención electoral que aspiro publicar, con la ayuda de Dios, antes de finalizar este año”, concluyó.